El 24 de septiembre pasado, tuve el privilegio de escuchar, en una reunión privada en Buenos Aires, al Profesor Loris Zanatta. El expositor tituló a su charla “La historia no se repite, pero tampoco es del todo nueva”.

No es necesario explicar quién es Loris Zanatta. Lo conocerá quien lea estas líneas, por sus libros o por sus artículos publicados con frecuencia en diarios y revistas.

Personalmente coincido con el Profesor Zanatta en muchos de sus análisis y conclusiones, sobre la actualidad de Argentina y del mundo. Creo que un historiador de su talla, que ejerce la docencia desde su Cátedra de Historia de América Latina de la Universidad de Bolonia, tiene una visión de conjunto y una perspectiva temporal de las situaciones bajo análisis, destacadas y superior a la media.

En la charla a la que asistí, Zanatta planteó un tema realmente interesante e inquietante, que puede resumirse en la frase “el mundo está viviendo en este momento una situación similar a la del tiempo que medió entre la finalización de la primera guerra mundial y el comienzo de la segunda guerra mundial”. Cuando escuché su juicio descriptivo respecto al tiempo actual, con un alto contenido valorativo, me sorprendí por la originalidad de su visión; y a partir de allí comencé mi análisis de las similitudes y diferencias que se plantearon por el Catedrático, y amplié la lista de hechos puntualizados por él. Haré un breve resumen de las conclusiones a las que me llevó la exposición de Zanatta.

¿En qué se parecen las situaciones internacionales del período que fue de 1918 hasta 1939, al del presente reciente, de 2014 a 2025?. Los puntos de similitud a destacar son los que a continuación puntualizo y desarrollo:

  1. Existió en el período de entreguerras una “fatiga” del parlamentarismo, que generó una crisis del orden liberal existente y un auge de movimientos antiliberales de masas.
    En la actualidad es manifiesto que se vive un retroceso de las libertades y un creciente “iliberalismo” electivo en varios países, lo que se traduce en un declive sostenido de la libertad global.
  2. En relación con el multilateralismo, la Liga de Naciones, creada al finalizar la primera guerra mundial, contó con una capacidad de acción limitada, lo que se plasmó en un fracaso cuando se generaron agresiones entre países y solicitudes de desarme.
    En la actualidad los foros multilaterales están bajo presión, y se producen fragmentaciones geoeconómicas. Estamos viviendo la pérdida de representación de las Naciones Unidas, y de otros organismos regionales, por efecto de sus acciones y la de los líderes dominantes, que descreen de estas instituciones.
  3. Referido a los populismos y las “religiones políticas” como formas de sacralización de ciertas ideas, en el primer período analizado, surgieron las ideologías de masas, con promesas de comunidad orgánica, cuyos máximos exponentes fueron el fascismo, el nazismo y el estalinismo.
    En el segundo período en análisis, el fenómeno predominante es el de los populismos, sea éstos de izquierda o de derecha, en los cuales el líder y el pueblo son venerados como los detentadores de la verdad, y se consagra una “religión civil” (sic Zanatta) que da lugar al populismo vernáculo de cada país o nación.
  4. Un punto relevante es el advenimiento de nuevos inventos y el uso de nuevas tecnologías, que son utilizados  en cada uno de los periodos analizados para la actividad política.
    En el período de entreguerras, se masificó el uso de la radio y el cine, que potenciaron la propaganda y la movilización de las masas.
    En el presente, el uso de plataformas digitales y mensajerías logran la desintermediación entre el candidato y el político, por un lado, y el ciudadano elector por otro, hecho que genera una aceleración y potenciación de la polarización de la sociedad.
  5. Un quinto punto con similitudes entre ambos períodos es el doble fenómeno del rápido crecimiento económico y los shocks posteriores.
    El increíble auge experimentado por la economía en los años ´20, fue seguido de la crisis de 1929, y el posterior desplome del comercio mundial, por los crecientes proteccionismos locales.
    En el siglo XXI el mundo experimentó shocks sucesivos que no han terminado aún de ser dimensionados: la pandemia del COVID 19, las crisis energéticas, las guerras geográficamente localizadas protagonizadas por países vecinos, las salidas de las crisis y los rebotes económicos desparejos, y las incertidumbres comerciales por falta de previsibilidad de los comportamientos de cada país en relación a sus políticas económicas.
  6. En cuanto al libre comercio internacional y el proteccionismo posterior experimentado en ambos períodos históricos, la similitud es de importancia.
    En el período entre bélico, se produjeron una serie de hechos concatenados entre sí, que amplificaron sus consecuencias y efectos. Las políticas de “empobrecer el vecino”, la fijación de aranceles y cupos a las importaciones y las devaluaciones competitivas, trajeron como consecuencia irrefrenable la caía del intercambio comercial.
    En el periodo analizado el siglo XXI, se aplicaron y se siguen aplicando, por distintos países, controles y prohibiciones selectivos a la importación y nuevas restricciones al comercio internacional, con los consecuentes aumentos de los stocks exportables sin posibilidad de venta, que hicieron caer los precios internos de los productos en sus países de producción.
  7. En lo referente al sistema monetario y financiero internacional, el impacto de los hechos destacaos es interesante, porque en un caso operó como un shock y en el otro paulatinamente, pero en ambos casos con efectos muy profundos.
    El 15 de julio de 1931, el Reichsbank, suspendió la convertibilidad del marco alemán en oro, e inmediatamente, el 20 de septiembre de 1931, el Banco de Inglaterra suspendió “temporalmente” la posibilidad de comprar libremente oro con libras. Comenzó en este momento, la salida de la mayoría de los países del patrón monetario oro. La restricción a la emisión de moneda local era imposible de sostener ante el necesario aumento del gasto público, en especial destinado al rearme, ante la posibilidad de un nuevo conflicto bélico. Este hecho llevó a que se generalicen nuevas devaluaciones en busca de mayor competitividad y a mayores controles del flujo de capitales. Todo esto generó un espiral de consecuencias ya conocidas.
    En el siglo XXI se están experimentando tensiones por una cada vez mayor fragmentación financiera y tecnológica, y una creciente competencia entre bloques económicos – militares – políticos. La tensión y la búsqueda de un dominio hegemónico por parte de Estados Unidos, Rusia y China, es cada vez mayor. Se replica en este punto, con distintos actores, el enfrentamiento de entre guerras.
  8. En relación a las políticas económicas dominantes en los distintos países, hay una similitud de importancia: se deja de lado el liberalismo del “laissez-faire” para pasar a tener un Estado Activo en muchos países.
    En el período de 1918 a 1939, se muto del Estado regulador, al Estado con protagonismo como actor económico con, por ejemplo, el “New Deal”, las obras públicas financiadas por las arcas públicas y los seguros sociales, entre otras actividades.
    En el período que estamos transcurriendo desde 2014 hasta la actualidad, y por efecto de los shocks ya descriptos en especial las consecuencias post-pandemia, han aumentado los estímulos públicos, las políticas industriales selectivas, los controles puntuales sobre ciertas actividades. En síntesis, se profundiza el debate, acerca del rol del Estado y el rol del Mercado.
  9. En lo referente a los límites geográficos y las áreas de influencia político-económica, se plantea la revisión de un inestable status quo existente y a de las condiciones generales de la geopolítica global. En ambos períodos se pueden observar situaciones equiparables.
    Durante el primer período analizado, la tibieza de las incipientes organizaciones internacionales y multilaterales globales y regionales, y la profundización de los conflictos étnicos y culturales focalizados, (Manchuria en 1931, Etiopia en 1935, España en 1936) generaron las condiciones para una profundización del aislamiento local.
    En el periodo analizado del Siglo XXI, se han incrementado hasta un límite no pensado y difícil de prever los choques y conflictos regionales (Venezuela – Guyana, Israel – Palestina, Ucrania – Rusia, Pakistán – Afganistán). Todos estos conflictos y enfrentamientos concretos están generando un “stress” a las pautas de gobernanza internacional, nunca visto ni imaginado en períodos recientes.
  10. Finalmente puntualizo, junto con el Profesor Zanatta, un décimo fenómeno a destacar, de entre muchos otros que pueden formar parte de esta lista: es el que podemos denominar como surgimiento de las “narrativas identitarias”.
    En el período de entre guerras se potenciaron las ideas de las “naciones orgánicas” frente a los pluralismos culturales y religiosos. Este relato, atractivo en momento de crisis locales, llevó a las “místicas” promesas de redención colectiva, cuyos nefastos efectos son conocidos y no es necesario recordar.
    En el período 2014 a 2025 estamos experimentando un resurgimiento de las agendas y promesas nacionalistas, de luchas religiosas, y un choque explícito con el cosmopolitismo y la globalización de impronta liberal y tolerante. La intolerancia y la falta de flexibilidad de conceptos es la norma; la tolerancia y la convivencia pacífica está siendo abandonada.

Es una convención aceptada por todos los historiadores que, si se busca un hecho desencadenante y una fecha para el comienzo de la segunda guerra mundial, debemos fijarlos en la invasión por Alemania a Polonia, el 1° de septiembre de 1939, y la consecuente declaración de guerra por parte del Reino Unido y Francia a Alemania, dos días después.

Sin el deseo de ser agorero, de la sola revisión de la situación mundial y de algunos de los conflictos locales actuales, menciono algunos de los que, a pesar de los buenos intentos de solución, están latentes y no tienen un final pacífico asegurado:

  • Rusia – Ucrania
  • Filipinas – China
  • Taiwán – China
  • Venezuela – Guyana
  • Venezuela – Estados Unidos

La cordura indica que, al estar en vías de solución del conflicto de Gaza, los precedentemente mencionados deberían resolverse por vía diplomática y pacífica. Pero nada lo asegura.

Las potencias con arsenales nucleares siguen produciendo armas, y no ha surtido efecto la política de no proliferación.

Por ello es que, como un interrogante personal me planteo, ¿y si Loris Zanatta una vez más tiene razón con su análisis? Deseo fervientemente que en esta oportunidad, el análisis del Profesor Zanatta esté equivocado y no se repita la forma en que concluyó el periodo de paz de entre los años1918 y 1939.

Punta del Este (Uruguay), 16.10.2025