Aislamiento. COVID-19. Vicentín (proyecto final y felizmente desactivado….). Reforma Judicial. Inflación. Comercios, Empresas y particulares fundidos. Silos bolsa rotos. Runners transgresores.

HASTÍO. ANGUSTIA….

Todo esto que estamos viviendo es un conjunto de hechos, situaciones y sentimientos ciertos, preocupantes y que resultan difíciles de superar. Pero las vivencias y percepciones enunciadas son más propias de la población de las grandes ciudades que del interior del país y, en especial, de las actividades relacionadas con el campo, tanto de la ganadería cuanto la agricultura.

Tras más de 130 días de aislamiento, las ciudades se pararon; pero el campo continuó activo, con protocolos de bioseguridad y con todas las restricciones de movimientos conocidas, produciendo y generando riqueza. Y lo que es más importante, cuando el clamor general es “hay que irse de Argentina”, el campo sigue en movimiento; y personalmente aseguro que se están realizando inversiones genuinas en el sector, en especial provenientes del exterior.

¿Qué trae el inversor extranjero a Argentina hoy? Biotecnología y procesos que aumentan la productividad y la rentabilidad del sector.

¿Por qué lo hace? Porque la pandemia, la recesión y la crisis mundial en la que estamos inmersos, no es más que una de las que, a lo largo de la historia, la humanidad ha vivido y superado.

El campo no se ha parado. Silencioso y con cautela, continúa con su actividad.

Personalmente estoy involucrado en dos proyectos de inversión del exterior, ambos con tecnología de punta, uno animal y otro vegetal; y un tercer proyecto de innovación productiva en la cadena de valor láctea. La pandemia no ha parado estos proyectos, sino que los ha potenciado.

Por ello creo que es momento de mirar al mediano y largo plazo, no bajar los brazos y seguir trabajando, como lo hacen a diario tanto el sector agrícola-ganadero como los de tecnología, logística y salud, por mencionar algunos.

No sabemos cuándo llegará a su fin la pandemia; pero tanto la Argentina cuanto resto del mundo, continuarán en pie. Quienes hayamos sobrevivido, y tengamos integra nuestra confianza y ganas de trabajar, con horizontes de futuro claros, ganaremos. Es bueno tener presente, en estos momentos, los casos de quienes avanzan, con dificultades, apostando al futuro, invirtiendo y produciendo.

ANIMO!!!. Estos males pasarán, y quienes superemos el escollo, volveremos a vivir de manera más o menos parecida a como lo hacíamos antes.