El año 2020 fue, sin dudas, un año desafiante a nivel global. Sin embargo, puedo dar fe que fue un año muy fructífero e interesante.
2020 nos obligó a adaptarnos, a revisar los modos de hacer nuestras labores, y a seguir validando que el conocimiento jurídico, junto a la flexibilidad de sus actores, permite adaptarse sin mayores inconvenientes a estos nuevos escenarios.
Un ejemplo claro de esta realidad fue la venta de una Compañía local, Juan Debernardi SRL, a dos Compañías del exterior. El cierre de la operación no fue presencial y podemos decir que sólo pudo ser ejecutada de esta manera por la confianza generada por los actores, la pericia técnica y la capacidad de adaptación a este nuevo mundo por todos los intervinientes.
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